18 de noviembre de 2006

Para Una Voz Sola

Dicen que los ogros ya no existen
pero todavía existen.

Su padre es abogado de día y ogro de noche.
Cuando duerme y tiene miedo de que se abra la puerta
abraza fuerte a su osito, son amigos desde siempre.

Todas las noches le promete que si viene el ogro la defenderá.
Todas las mañanas ella le promete
que cuando sean grandes huirán juntos y, entonces,

serán felices
como en todos los cuentos que acaban bien.



Oleg Douno.


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