Damas y caballeros de la división de libertad condicional:
Esta es mi respuesta a la petición de libertad condicional presentada por Mark David Chapman, a quien me referiré a partir de ahora como "el sujeto".
Para mí no es facil escribir esta carta, pues todavía es doloroso para mi pensar en lo que ocurrió aquella noche y verbalizar mis pensamientos con cierta lógica. Perdónenme si les decepciono y no cumplo con sus expectativas de dar una opinión satisfactoria pero estos son mis pensamientos más sinceros:
Mi marido, John Lennon, fue un hombre muy especial. Un hombre de origen humilde que llevó la luz al mundo con sus letras y su música. Intentó ser una buena influencia para el mundo, y lo logró. Dió ánimos, inspiración y sueños a mucha gente, sin importarle su raza, creencia, ni tendencia política.
Para mí era la otra mitad del cielo.
Estuvimos enamorados, fuimos los amantes más vehementes hasta el último momento.
Para su hijo Sean, él era todo su mundo. Ese mundo quedó hecho añicos cuando el sujeto apretó el gatillo.
Para Julian fue perder a un padre dos veces.
Para la gente del mundo fue como si se quedaran sin luz por un momento en el que reinó la oscuridad.
Con ese acto de violencia, en esos pocos segundos, el sujeto logró cambiar mi vida entera, desolar a sus hijos y traer una gran tristeza y temor al mundo. Fue, sin duda, el poder de destrucción en pleno rendimiento.
Al principio me negaba a reconocer la muerte de John, anuncié que no habría funeral para John, en mi cabeza me decía "porque no ha muerto, decidme que no ha muerto, decidme que no ha muerto", estaba gritando en mi interior. Después oí que había chicas jovenes tirándose al vacío para suicidarse, entonces me di cuenta de que no era el momento de sumirme en mi propio dolor.
Organicé el velatorio para el mundo con la idea de que juntos, de algún modo, lo superaríamos.
Durante los últimos veinte años he llevado una antorcha que John y yo llevamos juntos una vez para intentar apartar la oscuridad.
Pedí a los fans que recordaran el cumpleaños de John y no el día de su fallecimiento. Cuando me preguntaban cómo me sentía respecto al asesinato de mi marido siempre les contestaba que ya no pensaba nunca en ese día, quería mirar hacia el futuro y no recordar ese momento horrible. Pero, en realidad, el recuerdo de aquella noche nunca me ha dejado en estos últimos veinte años. Fue tan cruel, tan injusto. Mi marido no merecía esto, no estaba de ningun modo preparado para morir, se sentía bien con la perspectiva de hacer una gira después de haber grabado el disco que se convirtió en el último.
Con mucho gusto él habría intercambiado su vida por la del sujeto y disfrutaría de la protección que tiene dicho sujeto ahora. Aunque estuviera encerrado, mi marido John habría sido feliz escuchando las voces de aquellos a los que quería. Habría
disfrutado creando canciones y sencillamente habría sido feliz mirando el cielo y sus cambios durante las estaciones.
John ya no puede hacer nada de eso.
Su familia y el mundo al final tuvieron descanso porque el tribunal hizo justicia, encarcelaron al sujeto. Si le soltaran ahora muchos se sentirían traicionados, se desataría la ira y el terror otra vez. También sentaría un precedente de oro para todos aquellos que quisieran seguir los pasos del sujeto y llamar la atención de todo el mundo.
Me temo que volverían la pesadilla,el caos y la confusión una vez más. Ni yo ni los dos hijos de John nos sentiríamos a salvo durante el resto de nuestras vidas.
Los que tienen una vida pública y dicen lo que piensan, como John, también se sentirían inseguros.
Finalmente, no sería seguro para el propio sujeto, dejaría de tener la seguridad que el estado le proporciona ahora. Tengo entendido que le han aislado de los demás prisioneros por temos a que pudieran hacerle daño, así pues hay más gente en el mundo exterior que está muy disgustada por lo que ha hecho, les parecería injusto que recompensaran al sujeto con una vida normal cuando John perdió la suya.
La violencia engendra violencia.
Por poco que sea posible me gustaría evitar una situación que traería más locura y tragedia al mundo.
Les agradezco por adelantado su sabia y justa decisión.
Les saluda atentamente,
Yoko Ono Lennon.
Esta es mi respuesta a la petición de libertad condicional presentada por Mark David Chapman, a quien me referiré a partir de ahora como "el sujeto".
Para mí no es facil escribir esta carta, pues todavía es doloroso para mi pensar en lo que ocurrió aquella noche y verbalizar mis pensamientos con cierta lógica. Perdónenme si les decepciono y no cumplo con sus expectativas de dar una opinión satisfactoria pero estos son mis pensamientos más sinceros:
Mi marido, John Lennon, fue un hombre muy especial. Un hombre de origen humilde que llevó la luz al mundo con sus letras y su música. Intentó ser una buena influencia para el mundo, y lo logró. Dió ánimos, inspiración y sueños a mucha gente, sin importarle su raza, creencia, ni tendencia política.
Para mí era la otra mitad del cielo.
Estuvimos enamorados, fuimos los amantes más vehementes hasta el último momento.
Para su hijo Sean, él era todo su mundo. Ese mundo quedó hecho añicos cuando el sujeto apretó el gatillo.
Para Julian fue perder a un padre dos veces.
Para la gente del mundo fue como si se quedaran sin luz por un momento en el que reinó la oscuridad.
Con ese acto de violencia, en esos pocos segundos, el sujeto logró cambiar mi vida entera, desolar a sus hijos y traer una gran tristeza y temor al mundo. Fue, sin duda, el poder de destrucción en pleno rendimiento.
Al principio me negaba a reconocer la muerte de John, anuncié que no habría funeral para John, en mi cabeza me decía "porque no ha muerto, decidme que no ha muerto, decidme que no ha muerto", estaba gritando en mi interior. Después oí que había chicas jovenes tirándose al vacío para suicidarse, entonces me di cuenta de que no era el momento de sumirme en mi propio dolor.
Organicé el velatorio para el mundo con la idea de que juntos, de algún modo, lo superaríamos.
Durante los últimos veinte años he llevado una antorcha que John y yo llevamos juntos una vez para intentar apartar la oscuridad.
Pedí a los fans que recordaran el cumpleaños de John y no el día de su fallecimiento. Cuando me preguntaban cómo me sentía respecto al asesinato de mi marido siempre les contestaba que ya no pensaba nunca en ese día, quería mirar hacia el futuro y no recordar ese momento horrible. Pero, en realidad, el recuerdo de aquella noche nunca me ha dejado en estos últimos veinte años. Fue tan cruel, tan injusto. Mi marido no merecía esto, no estaba de ningun modo preparado para morir, se sentía bien con la perspectiva de hacer una gira después de haber grabado el disco que se convirtió en el último.
Con mucho gusto él habría intercambiado su vida por la del sujeto y disfrutaría de la protección que tiene dicho sujeto ahora. Aunque estuviera encerrado, mi marido John habría sido feliz escuchando las voces de aquellos a los que quería. Habría
disfrutado creando canciones y sencillamente habría sido feliz mirando el cielo y sus cambios durante las estaciones.
John ya no puede hacer nada de eso.
Su familia y el mundo al final tuvieron descanso porque el tribunal hizo justicia, encarcelaron al sujeto. Si le soltaran ahora muchos se sentirían traicionados, se desataría la ira y el terror otra vez. También sentaría un precedente de oro para todos aquellos que quisieran seguir los pasos del sujeto y llamar la atención de todo el mundo.
Me temo que volverían la pesadilla,el caos y la confusión una vez más. Ni yo ni los dos hijos de John nos sentiríamos a salvo durante el resto de nuestras vidas.
Los que tienen una vida pública y dicen lo que piensan, como John, también se sentirían inseguros.
Finalmente, no sería seguro para el propio sujeto, dejaría de tener la seguridad que el estado le proporciona ahora. Tengo entendido que le han aislado de los demás prisioneros por temos a que pudieran hacerle daño, así pues hay más gente en el mundo exterior que está muy disgustada por lo que ha hecho, les parecería injusto que recompensaran al sujeto con una vida normal cuando John perdió la suya.
La violencia engendra violencia.
Por poco que sea posible me gustaría evitar una situación que traería más locura y tragedia al mundo.
Les agradezco por adelantado su sabia y justa decisión.
Les saluda atentamente,
Yoko Ono Lennon.

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